• Tasas de interés a cero y una sucesión de planes de emisión masiva de dólares resultará en un debilitamiento de la economía US con depresión y deflación.
  • Todas las economías en donde predominan los servicios financieros como los EEUU, Gran Bretaña, Irlanda, caerán en depresión duradera.
  • Todavía no ha llegado lo más duro: el desempleo llegaría a 20% en los EEUU y 15% en Europa. En los países sin sistemas de protección social como los EEUU surgirán revueltos sociales fuertes.
  • El dólar caerá cuando Japón y China dejarán de financiar el déficit US comprando bonos de Estado y que los inversionistas se darán cuenta que la deuda US es irrecuperable. Una devaluación del dólar sería entonces predecible. El oro al contrario será de nuevo un valor refugio.
  • Las economías más dependientes de los EEUU (Japón, Gran Bretaña, México...) estarán absorbidas por la recesión durante mucho más tiempo (varios años).

Estas predicciones son relativamente probables, pero macro desde nuestra perspectiva centroamericana. De ahí la iniciativa de intentar una lectura de estos fenómenos globales a la escala local. De esta forma, se puede anticipar:


El impacto de la crisis en Centoamérica

1. A nivel económico:

  • El sector de la construcción reducirá su actividad: sólo vendrán proyectos con financiamiento y clientela garantizados.
  • El turismo proveniente de Norteamérica bajará fuertemente. Será un reto para este sector convertirse para atraer un nuevo público con una sensibilidad diferente, en particular para captar la atractividad que engendra el "turismo verde". Con él se verán impactados sectores conexos como los transportes.
  • Las remesas bajarán, y parte de los inmigrantes en los EEUU regresarán a su país de origen, en particular en El Salvador y Honduras. La reinserción de esta población experimentada pero desubicada será un reto fuerte para las organizaciones locales y la paz social.
  • Las caídas de los precios en materias primas afectarán los exportadores de las mismas pero beneficiarán a ciertas actividades importadoras.
  • La competencia se hará todavía más difícil para las industrias de valor agregado reducido como son las maquilas, presionadas por productores asiáticos como China o Vietnam.
  • Las instituciones públicas tomarán un rol más fuerte para lanzar programas públicos y proteger el empleo.
  • El sistema financiero local, poco implicado en los mecanismos globales complejos, no se verá amenazado.
  • Un relativo atraso en ciertos sectores de crecimiento como las telecomunicaciones en Costa Rica garantiza una dinámica de inversión y desarrollo en una serie de actividades: mercadeo, ventas, informática, prensa, etc.
  • Sectores de servicios capaces de proveer servicios de outsourcing hacia el exterior podrían convertirse en una opción muy competitiva para empresas norteamericanas o europeas deseando bajar costos mediante la deslocalización.


2. A nivel sociológico:

  • Mecánicamente, los niveles de pobreza aumentarían en Centroamérica, poniendo en evidencia una brecha cada vez mayor entre una población integrada al sistema institucional y otra que sobrevive en un marco informal, con los riesgos de violencia social que se desprenden de estos contrastes. Será de esperarse que los tomadores de decisión de nuestros países se dediquen a apaciguar el legítimo miedo de las clases favorecidas, puesto que éste genera en más exclusión y más violencia. La alternativa viable para el conjunto es la búsqueda de opciones de integración y de equilibrio social, primeramente a nivel político, y progresivamente en la acción educativa y económica. En lo contrario, la tentación de protección fomentaría una división más marcada de una sociedad en camino hacia la guerra civil.
  • Con la crisis se habla mucho del fracaso de la globalización. Sin embargo, a nivel cultural y social, la globalización sigue progresando, y son cada vez mayores las influencias internacionales que modifican rasgos de nuestras sociedades muy abiertas, en particular por internet, el turismo global y la televisión internacional. Como consecuencia podrían aparecer nuevos comportamientos sociales, personas que adoptan una idiosincrasia de grupos globales (compartiendo un estilo de vida, una filosofía, gustos, modas, profesión, etc.) y se identifican menos con la cultura nacional.
  • Con la crisis podrían nacer nuevas ideologías, caracterizadas por la búsqueda de un modelo solidario y respetuoso del medio ambiente, pero al mismo tiempo el probable que los poderes tradicionales verticales (políticos, empresariales) pierdan influencia por su incapacidad a responder a las expectativas populares. Gracias a las nuevas tecnología, y la expresión abierta con el 2.0, los blogs y las redes sociales, los nuevos líderes de opinión podrían surgir sin coordinación, ya sea para motivar a una acción local, o bien para difundir ideas políticas globales pero desconectadas de los ciclos de poder tradicionales.


3. En las empresas:

  • La búsqueda de reducción de costos va a modificar prácticas y lo superfluo desaparecería. Deberíamos de ver:

- Menos viajes y más teletrabajo y teleconferencias.
- Más venta de productos básicos, correspondiendo a una demanda inmediata, no tan basada en una proyección a futuro.
- Más enfoque a la capacitación y el estudio, para abrir las opciones de crecimiento gracias a la flexibilidad.
- Inversiones más medidas, y más interés por servicios ofrecidos en modalidad de outsourcing.

  • La generación Y, de los que crecieron con el teléfono celular y el chat y tienen hoy entre 15 y 25 años, está llegando al mercado laboral con costumbres de comunicación abierta y de información compartida. Imagínese, por un lado esta población joven, innovadora y volatil, y por otro lado nuestras empresas tradicionales y jerárquicas que manejarían la crisis con políticas duras de control y sacrificio... ¿Qué clase de choque se produciría con este encuentro? Posiblemente serán etapas muy difíciles para aquellas organizaciones rígidas que no logran domar su miedo para transformarse en estructuras flexibles y abiertas.
  • La población activa de nuestra región se destaca por una cultura emprendedora: Es de esperarse que muchos de los desempleados desarrollen pequeñas o microempresas: el microcrédito y redes de comercio local o internacional por internet tomarían una nueva importancia.

Y usted... ¿qué consecuencias de la crisis anticipa en Centroamérica?