Un
gran objetivo de las organizaciones humanas, es lograr acordar voluntades,
energias, talentos o recursos en una misma dirección. Para ello usamos una
función que llamamos comunicación, mediante una herramienta
conocida como lenguaje.
El objeto de la comunicación, es primero concebir una idea y luego expresarla para que sea entendida de la forma idéntica concepto que fue pensado.
Si buscáramos aplicar este método a toda la comunicación humana, tendríamos mensajes unívocos, es decir con una única interpretación posible, en toda transparencia.
Esto hacen los matemáticos y las computadoras:
Para un procesador Motorola 68000, multiplicar por 2 un número de 12 dígitos se puede decir así:
Mul2Dec MOVEA.L 4(A7),A0 MOVEQ #5,D1 DebMul MOVE.B (A0,D1.W),D0 MOVE.B D0,D2 ABCD.B D2,D0 DBF D1,DebMul RTS
Puede parecer complicado, pero la comunicación en el mundo del trabajo resulta aún mucho más difícil de entender que esto.
En realidad, la idea de la hormiga viene de una
diferencia mayor que distingue las sociedades de este insecto de las nuestras:
el deseo individual de una hormiga coincide totalmente con el deseo colectivo
de la colonia.